Saturday, 23 May 2015

B de Bélgica

Todo experto viajero prefiere dedicar su tiempo a cada ciudad, perderse por sus calles y explorar cada rinconcito con calma. Sin embargo, de vez en cuando, todos hacemos un viaje exprés de estos de vámonos-corriendo-que-no-nos-da-tiempo-ni-de-tomar-un-café-con-calma-que-hay-que-ir-a-echarse-otro-selfie-en-el-próximo-lugar-guiri-que-marca-la-ruta. Y qué mejor que un viaje a Bélgica en el que visitamos 4 ciudades en 3 días.

La excusa para este viaje fué nada menos que acoplarme a mi hermana y un amigo (Ferrán) que iban de viaje a Lieja. Allí nos esperaba Adri, otro amigo suyo que estaba de Erasmus allí. Adri fue un guía estupendo y en 3 días nos llevó de paseo por Lieja, Brujas, Gante y Bruselas. Corto pero intenso. ¡Y hasta nos dió tiempo de tomar el sol en la terraza después de comer!

Aquí mis acompañantes: Adri, Anna y Ferrán.
Anna con cara de "cómo publiques esto, habrá consecuencias".


Cosas que no puedes perderte en Lieja:
  • Las escaleras de la muerte. Nos propusimos contarlas pero después de las primeras 60 yo ya me desconté. Vale la pena subirlas y ver las bonitas vistas de la ciudad desde arriba. Incluso si te animas, al parecer a veces tienen carreras que terminan con la bonita subida de escaleras (para los torpes como yo, la leche está prácticamente asegurada).

  • Probar el licor típico de Lieja, el Pèkét. Este licor normalmente se mezcla con distintos zumos para darle el sabor que tú quieras a la bebida: limón, fresa, coco, pomelo, higo chumbo... 


  • Comer riquísimos gofres. En la tienda a la que nos llevó Adri hacían hasta gofres salados. Me estoy imaginando uno con queso y se me hace la boca agua... ¡Habrá que volver!


  • Hacerte fotos chorras con pseudo-aviones. 



Cosas que no puedes perderte en Brujas:
  • Perderte por todas las callecitas y rincones de la ciudad. Que no falten las visitas a los canales principales, pero no te olvides de salirte de la zona guiri y dejar a atrás al resto de turistas españoles que encontrarás... yo me pregunto si queda alguien en España o todas las fotos de la playa que cuelgan en en las redes las hacen con Photoshop. Sí, me da envidia veros tomando el sol. Y además envidia de la insana...


  • Encontrarte pizarras en las que escribir las cosas bonitas de la vida.


  • Mear con estilo. Para usar la mayoría de los baños públicos de Bélgica hay que pagar. Así que siempre está bien encontrar uno de estos para vaciar la vejiga "de gratis", siempre que seas un chico (o una chica con habilidades de equilibrista).



Cosas que no puedes perderte en Gante:
  • Comer más gofres. Merece la pena sentarse a comer los deliciosos gofres a la orilla de los canales. Si tienes tanta suerte cómo nosotros, igual ves cómo un tarado se tira en pelotas al agua fresquita para cumplir alguna apuesta (lo siento, no hay fotos de esto, oooooh...).


  • Probar la Gulden Draak. Nosotros la probamos en un pub (el Dulle Griet) conocido por servir cervezas en vasos especiales por los que tienes que dejar un zapato como fianza. El camarero se lleva tu zapato y lo pone en una cestita colgada del techo. Así se aseguran de que no vas a robar el vaso y salir corriendo.


  • Alucinar mientras una garza se zampa una rata cuál documental de La 2.


  • Visitar la feria y revivir momentos de juventud con la mini montaña rusa / dragón.



Cosas que no puedes perderte en el tren de camino a Bruselas:
  • Jugar a la fallera calavera. Ya soy una adicta más a este gran juego cuyo objetivo es recoger ingredientes para hacer una paella. Mientras, el resto de jugadores intentarán impedir que los consigas contraatacando con Ritas, aeropuertos fantasma (de Castellón, por supuesto) o la Dama d'Elche, entre otros.

 
  • Hacer una visita exprés a Lovaina. Entre Lieja y Bruselas, el tren para en Lovaina, una ciudad en la que descubres que están montando escenarios para un festival de música del cuál no estás informada... ¡Desastre!




Cosas que no puedes perderte en Bruselas:
  • Disfrutar de un festival de jazz en la Grand Place. Siempre está bien escuchar orquestas tocando al aire libre o ver una competición de baile entre una pareja bailando tango y unos chicos haciendo hip-hop, todo con la misma música y a la vez en el mismo escenario.


  • Alucinar con la cantidad de scouts que hay por toda la ciudad (y el país en general).


  • Alucinar todavía más con todas las tiendas de chocolate.


  • Comer en una cafetería repleta de post-it's, incluyendo en el baño. Quizá estar sentado en la taza te inspira y quieres dejar una poesía para la posteridad.


  • Hacerte selfies con las cosas más raras que encuentres en la ciudad.

El gato-bici.

Un cine super cuquis.

  • Y por supuesto, antes de irte, no te olvides de visitar el pub Delirium Tremens para probar la cerveza del mismo nombre. Sí, la del elefante rosita.




Espero que os sirva esta guía tan (in)útil de Bélgica. Ah, y muchas gracias a mis acompañantes por un viaje estupendo (¡y una cama gratis!). Nos vemos a la próxima... que todavía nos queda otro capítulo con B: "B de Budapest". ¡No os lo perdáis!

¡Hasta pronto! :)



Sunday, 10 May 2015

6 cosas curiosas sobre mí

Hoy que el tiempo está regulero (miras por la ventana y no sabes si es Irlanda o Tailandia en la época del Monzón seguida de un solazo típico del Caribe), me ha dado por sentar el culo en la silla y descubrir que hace un par de meses que no publico nada. ¡Vaya desastre!
Para compensarte y que nos vayamos conociendo mejor, te voy a contar 6 cosas curiosas que puede que no sepas sobre mí.

1- Tengo dos dientes rotos. Uno de ellos me lo rompí cuando era pequeña, mientras preparaba la mesa antes de comer. Además de poner el mantel, al parecer incrusté también mis dientes en la mesa. La marca de mis palas sigue allí.

Mesa después del "incidente".

2- Conozco a Jack Gleeson, más conocido como el rey Joffrey en Juego de Tronos. O lo que es lo mismo, lo ví por la calle en Dublín mientras visitaba la ciudad con una amiga y le seguimos como dos taradas hasta que conseguimos una foto con él.

Joffrey, aliviado al saber que le dejaríamos empaz después de la foto.

3- Soy un pelín torpe. De hecho mis amigos han acuñado el término de “hacer una martada”, o sea hacer algo estúpido o liarla parda. Un ejemplo que me proporcionó un buen rato de risas mientras viajaba sola en el tren de vuelta a Irlanda, fue confundir un paquete de nata para cocinar con uno de zumo. Vaya decepción que me llevé cuando fuí a beberme "el zumo" con toda mi ilusión y descubrí que mi zumo no tenía pajita y encima era un paquete de nata.

4- Sé tocar las castañuelas. Desde que tenía 5 o 6 años y hasta que tendría unos 15, bailaba bailes regionales en Castellón. Y no, no hablo de flamenco, sino de jotas, boleros y fandangos.

Mini-Marta en modo folclórico.

5- He visto cerditos nacer y he ordeñado cabras. Mis padres tienen una casa muy rústica cerca del Peñagolosa y los vecinos son pastores. Así que cuando eres pequeña, no hay mayor alegría que adentrarse en el mundo animal.

Dos cabras, una en negro y otra en rosa.

6- Se me pegan muy fácilmente los acentos. Esto está muy bien cuando hablas inglés y los irlandeses creen que eres de aquí. Pero no mola tanto cuando pierdes tu propio acento en castellano o valenciano. La culpa es de la gallega y de la Carlet ;)

Os dejo con este aperitivo de cosas curiosas sobre mí y me voy corriendo a apuntar todas esas "martadas" que me van viniendo a la cabeza. Hay unas cuantas para escribir una entrada sobre ello... Probablemente un libro ;)

Feliz domingo y os animo a compartir vuestras "martadas" y sonrisas :)

Sunday, 8 March 2015

B de Bratislava

A finales de febrero estuve de viaje en Bratislava, capital de Eslovaquia, país situado en el este de Europa y rodeado por Polonia, Austria, Ucrania, República Checa y Hungría.  Y todo el mundo parecía sorprendido con la elección del destino turístico y preguntaba, ¿y por qué Bratislava? Y, como decir que había vuelos baratos no me parece una respuesta muy convincente, voy a jugar con un ¿y por qué no? 

Creo que todo rinconcito en el mundo puede tener algo bello, algo que ver, algo de lo que aprender, algo que te haga sentir cosas nuevas... Así que por si queréis ir a perderos por las callecitas de la pequeña Bratislava, aquí os dejo un poquito de historia y algunos consejos.


Si vas a Bratislava es imprescindible:
1- Llevar un par de amigas: Para que el viaje vaya sobre ruedas, se recomienda que tengan el mismo nivel de ansia/poca cordura que tú.

Mis acompañantes en esta aventura.

2- Alojarte en un sitio con calefacción: Previas experiencias en otros países en hostales sin calefacción, decidimos que dormir con el abrigo puesto no mola. Y menos en Bratislava donde el invierno es un pelín fresquito.

3- Aprender palabras básicas en eslovaco:
Hola/Adiós: Ahoj
Gracias: D'akujem
Por favor: Prosim
Cerveza: Pivo

4- Unirte a los tours gratis: Lo mejor para descubrir la fascinante historia de esta ciudad. Allí os explicarán como Eslovaquia era parte del Imperio Austrohúngaro, para luego pasar a ser parte de Checoslovaquia y finalmente proclamarse como un estado independiente en 1993; no sin haber pasado por una primera fase de independencia y luego reunificación con Checoslovaquia.

5- Ir a un pub a probar la comida típica: Os recomiendo ir al Slovak Pub (típico pero no guiri), con buenos precios y calidad. Imprescindible probar los haluškys. 

Slovak Pub

6- Callejear por la parte vieja de la ciudad: Os animo a perderos en la parte vieja para ir encontrandoos con el antiguo ayuntamiento, la catedral de St. Martins, la curiosa iglesia azul, el castillo y muchas cosas más.

Tranvía típico
Antiguo ayuntamiento
Plaza principal
Vistas desde el castillo
Iglesia azul

7- Pasarte por el supermercado local: Imprescindible para sumergirte en el vocabulario eslovaco y terminar comprando fermento fresco en lugar de mantequilla, confundir la harina con el azúcar o la salsa de ajo con la mayonesa. Os recomiendo llevar un diccionario, os sacará de algún apuro.

8- Echarse una foto con todas las estatuas de la ciudad: Imprescindible ver al "Man at work", echarse un selfie con el oso que representa la ciudad de Bratislava y la independencia de Eslovaquia, y sentarse en el banco de la plaza principal con el soldado cotilla.


9- Visitar la parte soviética de la ciudad: Bratislava estuvo muchos años bajo régimen comunista, así que la ciudad conserva muchas cosas de esta época. Recomendado ir al Slavin, monumento en memoria de los soldados soviéticos que murieron en la guerra, y desde el que se tienen unas buenas vistas del castillo. A la otra parte del Danubio, también se encuentra el barrio comunista,
Petržalka. Nosotras no tuvimos tiempo de visitarlo pero nos lo recomendaron para conocer mejor esta parte de la historia de la ciudad y también por la distinta arquitectura de los edificios de la zona.
Slavin

10- Hacer una visita exprés a Viena de un día: Se puede llegar a Viena en tren o autobús desde Bratislava. El trayecto dura una hora y los precios son muy asequibles. Un billete de ida y vuelta sale por unos 15euros.

Guiris en el guiribus
Ayuntamiento de Viena
Recomendado probar las bratwurst

 11- Bajarse en la estación de tren errónea: Imprescindible para echarse unas buenas risas y descubrir que por suerte la primera parada de una de las líneas del metro de Viena pasa por Simmerings. 


Pero sobretodo, ir con ganas de descubrir Eslovaquia: Porque todos los sitios tienen algo que ofrecernos si los miramos con ojos de niños aventureros.






Sunday, 8 February 2015

La movilidad científica. O cómo mantener las amistades cuando emigras.

Volver a casa por Navidad o verano es una parada obligatoria para los que estamos fuera. Volver a ver a los tuyos, ponerte al día con esos amigos a los que apenas ves, ir a los rincones favoritos de tu ciudad... Volver me gusta y me hace ver lo afortunada que soy de tener un trabajo que me permite ser independiente. Aunque sea fuera, aunque sea lejos de los míos.
Para ser sincera, yo puedo decir que la crisis no me echó del país. Yo me fui con la ilusión con la que se van todos los Erasmus. La ilusión de vivir en otro país y conocer gente nueva. Pero también el miedo de verte sola en un lugar desconocido. Y eso que Irlanda está a la vuelta de la esquina.
Cuando terminó mi Erasmus, otra vez la suerte llamó a mi puerta y me concedieron una beca del gobierno irlandés para quedarme aquí... Si no lo hubiera hecho quizá estaría mirando la pared de mi casa; sin trabajo en un país en el que cada día se invierte menos en ciencia.
Pero hoy no quiero hablar de lo mucho o poco que invierte España en ciencia. Precisamente cuando hay otras áreas tan importantes como salud y educación en las que los "tijeretazos" no se quedan cortos.
Hoy quería hablar de la movilidad científica. Pero antes de empezar, quería hacer una distinción muy importante: Cuando hablo de movilidad científica no me refiero a la fuga de cerebros.
Una cosa es la emigración de jóvenes (y no tan jóvenes) cualificados que está sucediendo en España debido a la falta de oportunidades. Y otra cosa muy distinta, que no tiene que confundirse ni justifica la fuga de cerebros, es la movilidad científica, que explico aquí abajo.

Pobrecitos zombies, dejadles algo de comer.

En el mundo de la ciencia se espera que todo el que quiera tener una decente (que ya no brillante) carrera, salga fuera y cambie de laboratorio/país unas cuantas veces antes de asentarse y convertirse en líder de un laboratorio. Esto está genial para ganar experiencia cuando eres joven y cuando tienes el gusanito de irte a descubrir otras culturas y vivir en otros países. Sin embargo, esto hace muy difícil estabilizarse en una ciudad y "cuidar" de las amistades, pareja y familia.
Volver a casa también te hace ver cómo la vida sigue sin tí. Como esos amigos tan cercanos ahora ya no lo son, pues igual que tú tienes tu vida fuera, ellos tienen la suya allí. Y tú ya no eres parte de ella. Además, los amigos que haces fuera, normalmente también están de paso y tarde o temprano terminan diciendo adiós.
A lo largo de este tiempo fuera he conocido a gente estupenda, tanto de distintos países como de distintas partes de España. Entre ellos he hecho grandes amistades y compartir mi vida con ellos me ha permitido ganar riqueza cultural y ver la vida de otra forma, quizá con más tolerancia. Sin embargo, muchos de estos amigos han dejado Irlanda y, en el próximo año, yo también lo haré (si es que termino este doctorado algún día) y dejaré atrás a gente que ha significado mucho para mí.
Esto pasa en muchas etapas de la vida: Cuando terminas el cole, cuando terminas el instituto, la universidad,... ganas y pierdes amistades. La vida pasa y siempre hay gente que queda atrás. Sin embargo, como emigrante que está metida en el mundo de la ciencia y debido a la movilidad cientifica, creo que los científicos nos enfrentamos a estos sentimientos mucho más a diario.


Esto va dedicado a mi familia, porque sé que os gustaría tenerme más cerca de lo que me tenéis. También a todos aquéllos amigos que estáis en casa (Castellón) y con los que apenas comparto un par de cafés al año. Aquéllos que están en otras partes de España, a los que veo menos todavía, pero abren las puertas de su casa siempre que quiero hacerles una visita. Y también a aquéllos que estáis en otras partes del mundo (Suecia, Alemania, Nueva York...), sea o no por la ciencia, que seguramente compartáis este sentimiento conmigo.
A todos vosotros, se os echa de menos.

PD. Y a los que estáis aquí, gracias por los buenos momentos, los no tan buenos y las aventuras :)

Saturday, 24 January 2015

Galway: Guía de una (ex)Erasmus - Parte 2

Esta semana cambiamos la constante lluvia de enero por algún día de sol y frío. Será que el sol me dió fuerte en la cabeza, pero es un buen momento para intentar convenceros de que vengáis a Galway. [Nota mental: No mirar por la ventana, el sol está un pelín escondido hoy].
Hace ya tiempo que publiqué la primera parte de la Guía de una exErasmus. Y como sé que estáis todos impacientes y mordiéndoos las uñas por saber cuáles son las siguientes 5 cosas que visitar en Galway, ¡aquí van por fin! 

6. Los festivales 
Para lo pequeña que es esta ciudad, se organizan muchísimos eventos. Aquí una listita de algunos que vale la pena venir a descubrir.
  • Enero/Febrero: La cuesta de enero se junta con la lluvia y nos arrastra un poco a todos hasta febrero. La ciudad está un poco vacía estos meses, aunque a pesar del frío, todavía puedes encontrar a mucha gente tocando en la calle. Entre ellos, el otro día descubrimos a Katie O’Connor.

  • Marzo: El 17 de marzo se celebra Saint Patrick’s para conmemorar al que fue patrón de Irlanda y, según cuentan las leyendas, echó a las serpientes del país. Además de las típicas cabalgatas, normalmente se organizan conciertos, se decoran las calles de verde y la gente se salta la comida para ir directa al pub y alimentarse de Guinness.

  • Abril: Durante el fin de semana de Pascua, se suele organizar un festival de comida (Galway Food Festival). Hay desde clases magistrales sobre cocina a barbacoas al aire libre en el Spanish Arch.

  • Mayo: Festival de teatro y Festival de Música medieval (Galway Early Music Festival). En Galway hay muchas iniciativas para apoyar el teatro, la comedia o música medieval. Lo de la música medieval fue un poco extraño interesante, recomendado verlo si eres un rarito te gusta descubrir cosas nuevas. Definitivamente, es suficiente con verlo una vez en la vida.
  • Junio: Otros eventos que se realizan durante todo el año son carreras y otro tipo de eventos deportivos que se organizan para recaudar fondos para distintas organizaciones benéficas. Una de ellas es la Galway Simon Race que solemos correr cada junio. Aquí la prueba de ello.
Ganadores Corredores Kick Ass-phalt 2014

  • Julio: A mediados de julio se celebra el Festival de Artes. Este sí que es uno de mis festivales favoritos, que nos trae desde conciertos de grupos como The National, teatro, acróbatas y cabalgatas un poco al estilo Tim Burton.

Tocadito al canto
  • Agosto: Las Galway Races son una fecha señalada para los ludópatas en toda Irlanda.  Además, éste debe ser uno de los eventos que reúne más tocados en la historia de las personas. Además de carreras de caballos, apuestas y cerveza, las Galway Races reúnen modelitos de boda por todas partes. Este festival dura una semana y, de hecho, uno de los días es conocido como el Ladies' day (Día de las mujeres) en el que dan premios a las "mejores" vestidas.

  • Septiembre: El 26 de septiembre solía celebrarse el Día de San Arthurs, el creador de la cerveza Guinness. Ahora lo han sustituído por el Guinness Amplify, una serie de conciertos gratuitos que lo petan. También en septiembre se celebra el Oyster festival, un festival dedicado a las ostras. Los amantes del marisco, podréis disfrutar de ostras y champagne tanto en los mejores restaurantes como en puestecitos en la calle.
    Guerreras vikingas
  • Octubre: Durante el mes de Octubre la ciudad de Galway se engalana para recibir Halloween. Y es que parece que las tradiciones de Halloween, como hoy en día las conocemos, podrían tener influencias celtas. Además de cabalgatas varias, se organizan “zombie walks” y es muy curioso over como todo el mundo, desde grandes a pequeños se disfrazan. Y nosotras no íbamos a ser menos. Estilazo vikingo que tenemos.

  • Noviembre: Es mi cumpleaños… Suficiente evento para todo el mes ;)
  • Diciembre: Como ya he comentado en otros posts y tal y como pasa en Halloween, la ciudad se transforma cuando llega Navidad. La decoración de las tiendas y el mercadillo navideño te pueden hace dudar de si estás en Irlanda o en Alemania. 
Aquí todos los eventos de 2015: http://www.galwaytourism.ie/pgalway-events-calendar.html. Para que planeéis vuestro viaje ;) 

7. La catedral 
La catedral de Galway tiene un estilo muy distinto y mucho más moderno que otras catedrales de otros países. No es una catedral grande, ni con estilo gótico como por ejemplo la de Milán, pero su cúpula verde es muy curiosa y puede verse desde todas partes de la ciudad. Verla reflejada en el río Corrib es precioso. 
Bárbara os puede contar cómo mola la catedral :)

8. El rugby y el tag rugby 
Tengo que admitir que antes de venir a Irlanda no tenía ni la menor idea sobre rugby. Pero al llegar aquí una se pone a impregnarse de la cultura y se da cuenta de que el rugby, para mi gusto, es mucho más emocionante que el fútbol. Ver un partido en directo de rubgy no tiene desperdicio. 

Connacht - La Rochelle

Pero mejor que ver un partido, ¡es jugarlo! No os asustéis, que no se me ha ido la olla como a mi hermana y no juego a rugby profesional, pero sí a tag rugby (rugby de no contacto, o lo que es lo mismo, rugby para tolays como yo). La principal diferencia entre el tag rugby y el rugby es que, para evitar que el contrario avance metros y llegue a marcar, en rugby se hacen placajes, mientras que en tag rugby se quitan las “tags” o bandas que llevamos pegadas con belcro a los lados de los pantalones. En la foto podéis ver a mi equipo y compañeros de laboratorio, los Scrummy Bears. Muy recomendado probar el tag rugby si tienes la oportunidad :) 

Go Scrummy Bears!

9. Los cisnes
El río Corrib atraviesa la ciudad de Galway y la desembocadura se encuentra a los alrededores del Spanish y el Long Walk. Justo ahí es donde puedes encontrar un montón de cisnes disfrutando del sol de la lluvia. Si el Long Walk es precioso, la foto queda mucho mejor cuando tienes a un montón de cisnes revoloteando alrededor. Además, en la época de cría puedes ver hasta mini-cisnes correteando al lado de las mamis-cisne.


¡Sí que hay días que los cisnes disfrutan del sol!

10. El (pseudo)verano 
No os voy a mentir… En Irlanda el tiempo es un poco Mordor llueve bastante. Probablemente una de las cosas que más echo de menos es el sol (y Mercadona claro xD). Cuando vienes de un lugar en el que das por sentado que cada día vas a ver los rayitos del sol, a veces se hace un poco duro aguantar la lluvia durante días.
Pero de vez en cuando aquí también sale el sol y esos momentos te recuerdan lo precioso que es este sitio… ¡y los dos últimos años hemos tenido hasta (pseudo)verano! Lo mejor del (pseudo)verano han sido las barbacoas, los baños en el río y tomar el sol en el Spanish Arch. Nos estamos convirtiendo en guiris tan auténticos que algunos se queman con el sol de aquí…

Guiri (o sea, yo) emocionada.

Barbacoas al estilo irlandés.

10+1. El mercadillo de los fines de semana 
Como no sé contar, he pensado que en lugar de recomendaros 10 cosas en total, ¡mejor os recomiendo 11! Mi última recomendación es el mercadillo. Todos los fines de semana ponen un mercadillo en el centro de Galway en el que puedes encontrar desde puestecitos de comida hasta mil cosas de artesanía, fruta y verdura fresca, puestecitos de flores, pescado, ropa… A mí me recuerda un poco a la Fira Alternativa de la Magdalena. O a una versión muy mini de ella.



Espero haberos convencido de que hay mil cositas que ver en la pequeña Galway. ¡Aquí nos vemos! :) x

Sunday, 11 January 2015

Imagine...

Hace tiempo que siento que la sociedad nunca salió de las cavernas. Será que se termina el domingo. Será que vivo en mi mundo ideal en el que no existen los ejércitos. Pero no entiendo cómo a 2015 seguimos matándonos por ideales religiosos, por dinero, por fútbol, por rencor, porque sí...
Estos días todo el mundo habla de Charlie Hebdo. Una masacre sin sentido por unas viñetas cómicas. Un ataque contra la libertad de expresión. Hay mucha gente movilizándose por ello. Y es que es triste ver como el fanatismo gana al periodismo.
Sin embargo, también hay mucha otra gente cabreada por la gran difusión de estos hechos, cuando en países del tercer mundo ocurren otras masacres probablemente mucho mayores que no son denunciadas con la misma frecuencia. Lo que ha ocurrido en París es horrible y tiene que ser denunciado. Pero es triste ver que la localización geográfica de las catástrofes influye tanto en su difusión.
No nos cabreemos con los que denuncian los asesinatos de Charlie Hebdo. Cabreémonos con los que no nos informan sobre lo que ocurre en el resto del mundo y manipulan la información que recibimos. Cabreémonos con los que matan por unas viñetas satíricas. Cabreémonos con los que estafan a ciudadanos africanos, sacándoles todo su dinero por subir a un barco hacia una "vida mejor". Cabreémonos con los que luego dejan a la deriva este barco en dirección a la costa italiana. Cabreémonos con los políticos mentirosos que mucho prometen y nada cumplen. Cabreémonos con los que mandan a una niña de 10 años con bombas a inmolarse en nombre de su Dios. Cabreémonos con los que abusan de niños, maltratan a su pareja o su mascota. Cabreémonos por todo esto y por mucho más.


Porque merece la pena cabrearse y unirse a John Lennon. Yo me uno, ¿y tú? ;)

Lyrics by John Lennon. Art by Pablo Stanley.

Tuesday, 16 December 2014

Dos días...

La Navidad está en el aire desde hace días. En estas tierras la gente se ansia y los mercadillos navideños abren en noviembre. Las calles se inundan de decoraciones y de gente en suéters absurdos navideños (incluidas nosotras, claro).


Y ya estamos todas mordiéndonos las uñas deseando coger ese vuelo a casa. Dos días nos quedan para volver. Dos días para ver a la familia y amigos. Para comer ese jamón, las tapitas, la paella e incluso el hervido de mamá que tanto nos gustan. Dos días para ver el sol que tanto echamos de menos. Para llegar a nuestra ciudad en invierno y sentirnos como si fuera verano en Irlanda. Dos días para ver a esas amigas que se han vuelto de "expatriadas" a nuestro propio país. A las que no les ha quedado otra que cobrar el paro o volver a estudiar porque no encuentran trabajo. Dos días para volver a ver esos telediarios que dan ganas de llorar. Dos días para decidir que es mejor no encender la tele y disfrutar de cada momento, cada "mulled wine", cada cervecita y cada comilona con la gente que nos rodea. Porque la Navidad es para compartir momentos y abrazos.
Y ahora os dejo y me voy a escribir "la otra carta" ;)